Esta semana he estado en la Feria del Libro Digital, así tan llena de mayúsculas. Y tengo que decir que fue una auténtica decepción. O al menos la mitad porque tras las experiencias del primer día no se me quedó el cuerpo con ganas de querer volver.
La Feria del Libro Digital era un encuentro enmarcado dentro de un acontecimiento más grande como es el FICOD y este año era su bautizo. Exceptuando la charla de inauguración donde se planteaban ciertas preguntas sobre el futuro del libro aunque con respuestas poco iluminadas y alguna propuesta de prohibir la copia privada, todo lo demás a lo que asistimos apestaba. El taller de Autoedición se convirtió en una señora de Bubok (el Lulu español) que nos contaba cómo publicar y vender tu libro con Bubok (algo que yo podría ver en su página si estuviera interesada, thankyouverymuch);"nuevos soportes digitales" no era más que un tío de Papire (el airado que estaba a favor de eliminar la copia privada) presentando las ventajas su e-book, un tío de 36L hablando sobre las ventajas de su e-book, un tipo de Leer-e hablando sobre las ventajas de su e-book... "Compren, compren mis hermosos jabalíes". No olvidemos que esta feria (¿o debería decir "circo"?) estaba en buena parte financiada con dinero público así que uno se espera más que un paseo en autobús donde te quieran vender jamones y llevarte a un "tablao". El punto más sórdido de esta última feria de comerciantes la puso un hombre (¿el mismo que estaba a favor de la eliminación de la copia privada y que hablaba de su madre? No lo recuerdo) que ante la petición de que explicara qué es eso del DRM replicó que eso no es más que un tecnicismo a evitar que al usuario no debe importarle porque no interfiere entre él y el maravilloso e-book que puede comprar.
Si es que sólo faltaba que sortearan apartamentos en Benidorm...
En ese "taller" ya decidimos que pasábamos de ir a nada más de la Feria, o al menos por ese día. Y nos fuimos a una conferencia del FICOD con el equívoco título de "El punto de vista de los titulares de derechos de propiedad intelectual". Lo peor estaba por llegar. Nuestra cándida ignorancia nos hizo comprender demasiado tarde que "titulares de derechos" no significa creadores sino intermediarios. Demasiado tarde. Estábamos metidas de lleno en una ristra de despropósitos por parte de unos temerosos de Dios que amenazaban con perseguir y castigar a toda esa juventud sin valores y sin respeto que lo único que quiere es que le den las cosas gratis, desnuditas y en Internet. Durante la conferencia se exhibieron encuestas falsas, se proclamó que las redes P2P eran ilegales, se pidieron penas de cárcel para los piratas y la aprobación de una base de datos de piratas reincidentes, se exigió que los contenidos educativos gratuitos sean menos y de pago y, por supuesto, no podía faltar un "la culpa de todo esto la tiene una España descentralizada"... Yo me revolvía en mi silla mientras echaba humo por las orejas. Miraba a mi alrededor pro si a alguien le sucedía lo mismo pero el público era una balsa de aceite.
Me habría encantado levantarme y decirles: "soy una pirata. Me descargo música, libros, películas y a veces porno. Ahora vuelvan a decirme a la cara que soy una delincuente sin valores que sólo quiere que le den las cosas gratis y dejar en la indigencia a los productores". Pero como todos los conFERencIANTEs estaban ahí representado a asociaciones que defendían la propiedad intelectual te quedas con la amargura de saber que no hay debate posible. Y vale, porque soy una cobarde y ahora vengo aquí a mi blog a defender mi derecho a la pataleta.
Intentamos quedarnos a la siguiente conferencia sobre la propiedad intelectual en el entorno de la web 2.0 pero cuando el tío empezó con un "el desarrollo está basado en la creación y la propiedad privada..." nos levantamos y nos fuimos.
A ver si se dan cuenta estos señores que no se puede criminalizar a toda una población; que esto es imparable; que denunciar a usuarios sin un juicio o la intervención de un juez (a no ser que el "pirata" reclame) es una locura; que no tiene sentido que un niño de 12 años que quiera montar una página web sobre Harry Potter se las vea con los abogados de la Warner; que el camino no está en pagar por contenidos sino por servicios. Y no quiero patalear más porque hay gente que sabe mucho más que yo y dice las cosas con mucha más gracia.
La Feria del Libro Digital era un encuentro enmarcado dentro de un acontecimiento más grande como es el FICOD y este año era su bautizo. Exceptuando la charla de inauguración donde se planteaban ciertas preguntas sobre el futuro del libro aunque con respuestas poco iluminadas y alguna propuesta de prohibir la copia privada, todo lo demás a lo que asistimos apestaba. El taller de Autoedición se convirtió en una señora de Bubok (el Lulu español) que nos contaba cómo publicar y vender tu libro con Bubok (algo que yo podría ver en su página si estuviera interesada, thankyouverymuch);"nuevos soportes digitales" no era más que un tío de Papire (el airado que estaba a favor de eliminar la copia privada) presentando las ventajas su e-book, un tío de 36L hablando sobre las ventajas de su e-book, un tipo de Leer-e hablando sobre las ventajas de su e-book... "Compren, compren mis hermosos jabalíes". No olvidemos que esta feria (¿o debería decir "circo"?) estaba en buena parte financiada con dinero público así que uno se espera más que un paseo en autobús donde te quieran vender jamones y llevarte a un "tablao". El punto más sórdido de esta última feria de comerciantes la puso un hombre (¿el mismo que estaba a favor de la eliminación de la copia privada y que hablaba de su madre? No lo recuerdo) que ante la petición de que explicara qué es eso del DRM replicó que eso no es más que un tecnicismo a evitar que al usuario no debe importarle porque no interfiere entre él y el maravilloso e-book que puede comprar.
Si es que sólo faltaba que sortearan apartamentos en Benidorm...
En ese "taller" ya decidimos que pasábamos de ir a nada más de la Feria, o al menos por ese día. Y nos fuimos a una conferencia del FICOD con el equívoco título de "El punto de vista de los titulares de derechos de propiedad intelectual". Lo peor estaba por llegar. Nuestra cándida ignorancia nos hizo comprender demasiado tarde que "titulares de derechos" no significa creadores sino intermediarios. Demasiado tarde. Estábamos metidas de lleno en una ristra de despropósitos por parte de unos temerosos de Dios que amenazaban con perseguir y castigar a toda esa juventud sin valores y sin respeto que lo único que quiere es que le den las cosas gratis, desnuditas y en Internet. Durante la conferencia se exhibieron encuestas falsas, se proclamó que las redes P2P eran ilegales, se pidieron penas de cárcel para los piratas y la aprobación de una base de datos de piratas reincidentes, se exigió que los contenidos educativos gratuitos sean menos y de pago y, por supuesto, no podía faltar un "la culpa de todo esto la tiene una España descentralizada"... Yo me revolvía en mi silla mientras echaba humo por las orejas. Miraba a mi alrededor pro si a alguien le sucedía lo mismo pero el público era una balsa de aceite.
Me habría encantado levantarme y decirles: "soy una pirata. Me descargo música, libros, películas y a veces porno. Ahora vuelvan a decirme a la cara que soy una delincuente sin valores que sólo quiere que le den las cosas gratis y dejar en la indigencia a los productores". Pero como todos los conFERencIANTEs estaban ahí representado a asociaciones que defendían la propiedad intelectual te quedas con la amargura de saber que no hay debate posible. Y vale, porque soy una cobarde y ahora vengo aquí a mi blog a defender mi derecho a la pataleta.
Intentamos quedarnos a la siguiente conferencia sobre la propiedad intelectual en el entorno de la web 2.0 pero cuando el tío empezó con un "el desarrollo está basado en la creación y la propiedad privada..." nos levantamos y nos fuimos.
A ver si se dan cuenta estos señores que no se puede criminalizar a toda una población; que esto es imparable; que denunciar a usuarios sin un juicio o la intervención de un juez (a no ser que el "pirata" reclame) es una locura; que no tiene sentido que un niño de 12 años que quiera montar una página web sobre Harry Potter se las vea con los abogados de la Warner; que el camino no está en pagar por contenidos sino por servicios. Y no quiero patalear más porque hay gente que sabe mucho más que yo y dice las cosas con mucha más gracia.
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